Mi sistema para organizar el dinero

Cuando convertí mi podcast en Esplai, lo que es ahora, hice un capítulo en el que explicaba mi división del dinero. Basaba mi sistema para organizar el dinero en el de @gamusino aunque un poco más simplificado. Hoy lo redacto y os cuento por aquí de forma más detallada como me organizo por si sirve a alguien.

Dos cuentas bancarias

Mínimo. Ahí ya el TOC de cada uno, pero yo tengo 2 y creo que son suficientes.

  • Una cuenta corriente. Donde recibo nómina y pagos varios, y de donde pago móvil, fibra y pagos varios. De ella tengo la tarjeta de débito y en ella tengo Bizum. Es, digamos, mi cuenta bancaria. Cuando tengo que dar un número de cuenta para algo, pagar, cobrar etc., es la cuenta que se toca. En mi caso está en ImaginBank porque hace años la hice ahí, pero hoy por hoy quizá estaría en Caixabank, la matriz, no su banco joven como ahora; o en BBVA.
  • Cuenta de ahorros. El quid de la cuestión. My Investor es mi cuenta de ahorro. No por nada en concreto, sino porque hoy por hoy es la cuenta de ahorro que más interés mensual da (un 1% hasta 15000€) y porque, sobre todo y más importante, no hay una mejor. De ella tengo una tarjeta de crédito que casi nunca uso, y se acabó. Hay banca online, aplicación e integración con Fintonic. App y web son bastante accesibles para operativa básica y es una cuenta bancaria normal, del grupo Andbank, o sea, Inversis. Pero no me interesa utilizarla como tal. Es un banco completo, en cualquier caso, y como tal ofrece varios mecanismos de inversión, préstamos e hipotecas.
  • Otras cuentas que no entran en el sistema. Como la asociada a la tarjeta Revolut.

Presupuesto

Esto podría ser otra guía más de YNAB. O una guía YNAB, si quisiéramos. Pero, aunque tiene algún elemento común, no voy a meterme a presupuestar mis gastos. ¿Por qué? Porque yo no sé si un mes me pondré enfermo y tendré que gastarme 10 euros en la farmacia o si coincidirá que un fin de semana saldré y me gastaré más en restaurantes ese mes porque ha venido un amigo a verme.

Todo el mundo sabe o debería cuanto tiene y cuanto debe. Cuanto entra, cuanto tiene que salir como gastos fijos (alquiler o hipoteca, agua, luz, gas, internet y móvil…) y cuanto puede estimar que le supondrán los gastos variables (comida, restaurantes, comida y mantenimiento del perro…). Además, sabe cuanto tiene que pagar de seguros, si los tiene, su periodicidad, o de abonos de transporte, pongamos por caso.

El truco está en unificar ingreso y gasto. En mi caso es fácil, porque lo que entra es una nómina. En el caso de un autónomo entiendo que separa su cuenta personal y la del negocio o que mínimo debería ser recomendable y se pasa algo parecido a una nómina. Pero no lo sé realmente y no es mi caso.

Proceso

Hemos entendido ya el proceso. Tenemos una cuenta o siete, lo mismo da. Hemos separado nuestro dinero por los diferentes usos que queramos hacer con él.

  1. Una vez hecho, lo primero es hacer un seguimiento. En mi caso este seguimiento se hace con Fintonic. Odio tener que pasar más tiempo organizando, sean tareas o en este caso dinero, que disfrutando como es el caso del dinero, o haciéndolas como es el caso de las tareas. No quiero perder más tiempo organizando lo que tengo que hacer que haciéndolo, digámoslo así. Así que en ese sentido Fintonic nos soluciona la papeleta. Agregamos nuestros bancos y sus productos asociados, seguros, tarjetas de crédito, préstamos y lo que tengamos, y la configuramos como más nos guste. Y a volar a partir de ahí. Recibiremos notificaciones vía correo, aplicación o ambos y además resúmenes semanales y mensuales de cuanto hemos ingresado, cuanto hemos gastado y en qué. Por ahí nada nuevo ni revolucionario.
  2. Enviamos todo el dinero que no se toca a la cuenta de ahorro. Dinero que está en la cuenta corriente es dinero que psicológicamente puedes gastar. O que, por lo menos, tienes la tentación de gastar. Si no está ahí no lo ves. Particularmente, aunque Fintonic me organiza las finanzas yo sigo viéndolas en la aplicación del banco, así que solo veo lo de la cuenta corriente. Saldo sobrante de la corriente a la de ahorro. Fin de la confusión.
  3. Creamos y descreamos tarjetas de las cuentas. De la de ahorro una que no usemos o ninguna. De la corriente, un débito a ser posible. Y claro, pagamos todo o casi todo con tarjeta. Como todo no se puede, lo suyo es categorizar los reintegros de dinero en Fintonic si más o menos sabemos en qué vamos a gastarlos.
  4. Prorrateamos gastos anuales. Si sé que el abono transporte me cuesta 120 euros anuales, puede que no me venga bien pagar 120 euros de una en navidad. Y que por tanto prefiera pagar 10 al mes. Podría volver a ponerlo mensual, que es algo más caro. Pero también podría auto pagármelos, digamos. En este sentido, ImaginBank ofrece las huchas. Desde el apartado de ahorros podemos crear objetivos. ¿Qué son los objetivos? Tienes que alcanzar x dinero en x fecha con aportaciones periódicas o no. En este caso, tengo muchos objetivos configurados. Que se me ingresen 10 euros mensuales en uno de los objetivos que tenga 120 a 31 de diciembre de 2020 para pagar el abono de transporte es uno de ellos. Ahí hasta el infinito o hasta que nos deje la aplicación. En mi caso también hay objetivos para pagar la suscripción de Amazon Prime, la anualidad de la API, el alojamiento, dominio y certificado e la web, etc. ImaginBank los dispara el penúltimo día hábil de cada mes. Ese dinero se traspasa a los objetivos como un traspaso propio y queda en ellos hasta que decidamos retirarlos. Igual con otro tipo de movimientos, seguro anual de responsabilidad civil del perro guía, el IBI de una casa en propiedad, su seguro…
  5. Cuando entran los ingresos que tengamos, nomina, pensión, complementos familiares, ambos, lo que sea; gastamos. Es conveniente que si entran a finales de un mes y son para el siguiente editemos la fecha en el movimiento en Fintonic. Esto permitirá que ajuste mejor nuestro presupuesto. A principios de cada mes nos enviará un informe del anterior y una previsión del gasto que tendremos en ese mes entrante. No es magia, gastaremos lo que nos toque gastar y no es un remedio contra que tengamos poco dinero. Pero es una forma de prever según patrones que movimientos haremos de cada una de las partidas.
  6. Conviene que vayamos ajustando periódicamente movimientos en Fintonic. Conforme nos conozca va a ir mejorando los presupuestos mensuales y conformando los informes mensuales y anuales. Conforme editemos movimientos, porque nos reconozca algún supermercado como restaurante, por ejemplo, se irá quedando con ello si así se lo indicamos. Igual con los movimientos de Bizum.
  7. Una vez terminado el mes, pasamos lo que nos sobre o la parte que queramos de lo que nos sobre a la cuenta de ahorros. Mucho, poco, ya como decidamos. Como diría mi amigo Jesús “céntimo a céntimo se hizo la casa de mi abuela”.
  8. En el caso de cobros puntuales, haremos con ese dinero para lo que esté indicado. En mi caso, si recibiera donaciones para la web irían directamente a la hucha de la web. Ahí van creando un fondo para el pago que tenga que hacer de ella. Esto al final es como cada uno quiera organizarse. En mi caso, los cobros de Amazon afiliados se ingresan en la cuenta corriente y en ocasiones los envío a la cuenta de ahorros, en ocasiones no. Igual con dinero que me de algún familiar como regalo de cumpleaños, por ejemplo

 

Como decía. No es hacer magia. No nos haremos ricos. Pero es una forma de tener más controlado qué entra, qué sale, dónde, cuándo, como y por qué. Y de recortar si vemos que una partida de chorradas innecesarias se lleva gran parte de los ingresos.

Conclusiones

Es mi organización. Ni mejor, ni peor. La mía. Que yo me aclare con ella no significa que todo el mundo deba hacer lo mismo. A mí me funciona bastante bien para controlar cuanto tengo y cuanto no y por tanto espero que pueda servir a alguien. Hay gente que sigue las reglas YNAB al máximo y hace un presupuesto a cinco años del portátil que se comprará. No soy demasiado partidario de estas divisiones. No sé cuanto me puede durar un portátil o si el que tengo me lo robarán mañana en el metro. Particularmente ese tipo de pagos tiendo a hacerlos con la cuenta de ahorro.

Mucha gente opina que ahorrar por ahorrar es absurdo y presupuesta su ahorro. Para comprarme una casa, un coche, o, como ya ejemplificábamos, un portátil. No soy muy amigo de estas divisiones tampoco. No sé para qué voy a utilizar ese dinero, pero de momento para no malgastarlo queda en mi cuenta de ahorros. Ahorro por ahorrar y ya veremos qué hacemos con ese dinero. De momento guardarlo a buen recaudo.

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